TDAH y sensibilidad

La primera vez que sentí a mi príncipe estaba en el Teatro Real viendo ‘El elixir de amor’ de Donizetti . En mitad de la función me sorprendió un extraño de cosquilleo que iba de izquierda a derecha de mi barriga al que no presté demasiada atención. Aquella sensación, que recuerdo era lo más parecido a tener un pez dentro aleteando de un lado a otro, se repitió varias veces. No sabía lo que era. No lo supe hasta que se lo comenté al doctor. “Esos son los primeros movimientos del feto”, me dijo. Así que cada vez que suena ‘Una furtiva lágrima’ (si la canta Juan Diego Flórez, mejor), él se abraza y me dice: ‘Mami, nuestra canción, la de la tripita’. No sé nada de música, no sé leer una partitura, lo mío es todo piel, como con los niños. Cuando arrancan los primeros acordes, la música se mete dentro de mi cuerpo y me traslada a un rincón donde siempre soy feliz.

He sido una privilegiada, en mis últimos 12 años como redactora de El Mundo cubrí toda la información del Teatro Real, tuve la oportunidad de conocer gente que de otro modo no se hubieran cruzado en mi vida, hice grandes amigos entre sus paredes y lo más importante, mi desatento príncipe disfrutó (y disfruta porque seguimos yendo a los conciertos pedagógicos) de espectáculos realmente impresionantes y en muchas ocasiones desconocidos.

Gracias a mi trabajo, he tenido la oportunidad de considerar cualquier tipo de representación artística destinada a los niños. Siempre que he podido lo he llevado porque pienso que es la mejor manera de inculcarles el amor al teatro, la música y al arte en general. Los espectáculos infantiles suelen tener una duración determinada estudiada perfectamente para captar a atención de los menores y evitar que se cansen. Mirar las recomendaciones de edad es lo mejor para evitar problemas. Pero, ¿qué pasa cuando tu pequeño es desatento?

Cada niño es un mundo y si he aprendido algo conviviendo con el TDAH es que su atención es selectiva. Son capaces de concentrarse cuando algo les apasiona, llegan a ser tan obsesivos que si les interesa algo investigan todo sobre lo que caiga entre sus manos de ese tema. Mi príncipe es capaz de reconocer todos los planetas del universo Star Wars y al mismo tiempo es incapaz de repetir los que forman parte del Sistema Solar. Una paradoja, lo sé. Es lo que hay y como padres (los educadores también, pero esa es otra batalla) estamos obligados a aceptarlo ya que si no lo hacemos llegamos a un nivel de desencuentro que sólo provoca broncas, gritos y frustraciones. Este tipo de obsesiones les llevan directamente al éxito también.
Seguro que un desequilibrio así en la capacidad de atención tiene su explicación médica, yo no lo soy y lo único que puedo asegurar es que tengo un pequeño excesivamente sensible, al que se me ocurrió llevar a la ópera cuando volvieron a estrenar una nueva versión de ‘El Elixir de amor’. ¡Ojo! Estamos hablando de un espectáculo para adultos que dura más de tres horas. Confieso que lo hice de manera egoísta, pensando en mí. Necesitaba ver la obra con el amor de mi vida. Yo estaba acostumbrada a ver niños en las funciones de ópera y conociendo a mi príncipe jugaba con ventaja, pero un niño de seis años siempre es un niño de seis años, así que nos dejaron ver a la obra desde un palco de producción, esos que están encima del foso y que tienen salida propia por si la cosa se complicaba.

Los niños siempre te sorprenden y el mío no iba a ser menos. No sólo se comportó como el hombrecito que es sino que en cuanto escuchó los primeros acordes de ‘nuestra canción’ me dio un abrazo que solo acabó con las últimas notas del aria (para mí) más maravillosa de la historia de la ópera. Uno de los mejores momentos de mi vida, de esos en los que te gustaría tener la habilidad de parar el tiempo.

¡Mi príncipe estuvo más de tres horas y media sentado en una butaca! Disfrutó y no se quejó en ningún momento. Si, adora la música, aunque la clásica no sea su favorita. Él es más de batería y ‘marcha’ como suele decir.

¿Por qué desvelo esta historia? Muy sencillo, porque con reacciones como éstas tengo que escuchar de la boca de desconocidos o conocidos que ‘el niño no puede ser TDAH’ si es capaz de atender de esa manera a las representaciones musicales o incluso a las visitas culturales que hemos compartido.

Sí, fue capaz de estar dos horas y media atendiendo a la guía del monasterio de El Escorial, pasó una mañana haciendo preguntas sobre Toledo mientras veíamos en grupo sus monumentos, disfrutó la visita a la Alhambra (el palacio árabe, como él le llama), por no hablar del Alcázar de Segovia, el Capricho de Gaudí, los castillos de Olite y Javier o el Museo del Ejército de Toledo.

En fin, cuando cuento las visitas, nuestros momentos, porque son nuestros, siempre hay alguien que abre la boca más de la cuenta, la ignoracia es muy osada, y se atreve a sentenciar que el niño no es desatento si es capaz de disfrutar de todo eso sin perder la compostura.
Yo os aseguro, que cualquier niño está predispuesto a gozar del arte y la belleza siempre y cuando nosotros, los adultos, no nos dediquemos a castrar su sensibilidad. No es más (ni menos) que eso.

17 Thoughts.

  1. Tal vez es simplemente eso, la educación debe cambiar, porque hasta el mas atento de los mortales, si se aburre deja de atender. Tu príncipe en esas excursiones, en esas visitas esta aprendiendo desde dentro, viviendo, soñando, escuchando, disfrutando, tal vez el día en que el sistema educativo tenga en cuenta a todos los niños individualmente, deje de haber niños desatentos, y queden solo, niños felices.
    Preciosa historia la vuestra. Ahora no podre escucharlo sin acordarme de vosotros con una sonrisa y una lagrimita emocionada 🙂
    palpiti, i palpiti sentir,
    confondere i miei coi suoi sospir…
    Cielo! Si può morir!
    Di più non chiedo, non chiedo.
    Ah, cielo! Si può, Si può morir
    Di più non chiedo, non chiedo.
    Si può morir, Si può morir d’amor.
    Vaya si se puede!!!

    • Noe, estoy totalmente convencida de que la educación debe cambiar, pero mientras eso pasa los niños sufren en las escuelas en lso que los tratan a todos como una masa, con igualdad, no con equidad, esa es la gran diferencia. para mi lo importante es la equidad, cada uno debe ser grande en lo suyo. Ya veo que te sabes la letra de mi canción.
      Una furtiva lagrima
      negli occhi suoi spuntò,
      quelle festose giovani
      invidiar sembrò.
      Che più cercando io vo?

  2. Al leer tu entrada me parecía que estabas hablando de mi hijo, diagnosticado hace unos meses con 6 años. Desatento para algunas cosas, pero cuando algo le gusta y no me refiero a videojuegos o televisión, sino a robótica con legos, o a las antigüedades pone toda su atención y puede pasarse horas.
    Al mismo tiempo que el, yo también he sido diagnosticada a mis 46 años. En el cole aprendi poco, eran otros tiempos y yo era considerada vaga por los profesores, pues pasaba las horas dibujando. Ahora mi profesion esta relacionada con el dibujo, y me va bastante bien. Así que animo a todos los desatentos.
    Gracias por compartir tu experiencia, me agrada saber que hay muchos como nosotros, ahora lo bueno seria que se prestara más atención a este tipo de aprendizaje.

    • Es que la educación se empeña en tratar a todos como una masa homogénea y no a cada uno con sus individualidades. Todos somos únicos y especiales y todos somos buenos en algo, pero si eres de los que se salen de lo común tienes muchas papeletas de ser tratado como un vago, porque sólo valoramos dos tipos de inteligencias de las 8 que tenemos segun Gardner. Hasta que no nos demos cuenta de que lo primero que hay que cambiar es la Educación, cualquier niño que sea diferente está destinado al fracaso, si no le pones empeño, ayuda, empatía y amor. Gracias por leerme.

  3. Mi Enano adoraba la música. En su adolescencia aprendió él solo a tocar el bajo con tablaturas de Internet (y tocaba en varios grupos). Pasaba horas enteras dibujando, a lápiz y sin colores, que es lo que a él le gustaba. Cuando tienen un interés hay que fomentarselo a tope, porque en general destacarán en ello. Tienen un gran sentido de la perfección en lo que a ellos les entusiasma, a pesar de ser caóticos en otras muchas cosas. Y son tremendamente sensibles y empaticos. Hay unos años de mucho trabajo y muy difíciles para la familia, pero los frutos posteriores son increíbles.

    • La verdad es que todo el mundo dice lo mismo, cuando encuentran algo que les seduce son los mejores, supongo que será cuestión de paciencia, pero sola es desesperante. Me ha dicho su pedagoga que ve´r un cambio grande cuando pase de la niñez a la adolescencia, que todo lo trabajado se notará. Confío, como siempre confío. Muchas gracias por regalarme tu tiempo. Un beso

  4. Gracias Milagros por compartir tu experiencia, con la que me siento tan identificada a pesar de ser bastante “nueva” en esto del TDAH. Mi hijo Jaime ha sido diagnosticado con 18 años, tras años de incomprensión por parte de sus profesores y orientadores, que no asociaron su “despiste”, “empanamiento”, apatía y demás síntomas con el déficit de atención, ya que iba aprobando y no molestaba en clase. Sólo sus padres sabemos el refuerzo que recibía en casa y el esfuerzo día a día por su parte y la nuestra para conseguir aprobar. Créeme que el diagnóstico ha sido una liberación: por fin todo tenía explicación. Nos preocupaba su reacción al conocer su enfermedad, pero se lo ha tomado bastante bien (creo que para él también ha sido un alivio que sus dificultades estén justificadas), y ha aceptado bien la medicación y el tratamiento por parte de psicólogo, neurólogo, etc….aunque hay mucho por hacer y el camino no es fácil.
    Como tu hijo, es un chico con una gran sensibilidad para todo lo artístico, dibuja muy bien desde muy pequeño y es muy creativo. En 2º de bachillerato le convencimos de que se cambiase a la modalidad de Artes y todos sus profesores están de acuerdo en que tiene muchísimo talento. Eso si, la historia y la filosofía, pendientes para septiembre, jajaja…Estoy convencida que cuando empiece a estudiar lo que verdaderamente le gusta, todo será mas fácil. De hecho, estamos muy orgullosos de sus logros en este sentido: se ha presentado a las pruebas de acceso a la Escuela de Diseño de Madrid y no solo ha aprobado, sino que ha sacado la 20 mejor nota de casi 600 personas, la mayoría mayores que el y con mayor preparación, ya que hay gente que se la prepara año tras año sin éxito. Espero que por fin encuentre la felicidad que no ha disfrutado hasta ahora, después de tantas frustraciones. Se lo merece. Nos lo merecemos.

    • Hola Lola, ya verás como en cuanto empiece las clases de diseño despunta entre todos, es algo muy típico. Son obsesivos en los que les gusta y por ello son los mejores. Sólo quiero decirte una cosa, el TDAH no es un enfermedad, si acaso un transtorno. Tu hijo es desatento o hiperactivo como otro es tranquilo y tiene los ojos azules. No lo tratéis ni lo viváis como una enfermedad. Es así, son los colores con los que le ha tocado pintar su vida, con ellos tendrá que aprender a caminar. No es más. Un beso grande y enhorabuena por ese artista en potencia

  5. Gracias por compartir esa vivencia msravillosa ,yo tengo 60 años y estoy tratandome desde los57 mi vida a cambiado y la de los que me rodean tambien,me alegro que en la educaion se esten dando pasos ,pero estoy de acuerdo contu definivion ,no es una enfermedad ,es una capacitacion diferente
    No somos inadaptados ,tenemos mucho mas trabsjo para aprender solo eso
    Un gran beso para ti y tu principe y !adelante

    • Tienes toda mi admiración. ¿Es cierto que tu vida ha cambiado tanto? Nunca había charlado con un adulto diagnosticado tarde, seguro que puedes explicar claramente como te sientes ahora y cómo te sentías si saber que eras TDAH. Me encantaría saber más. Escribeme al mail privado si quieres. Un beso grande y ¡enhorabuena!

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