¡Queridos maestros!

Siento el retraso. Me comprometí a subir un post cada martes, lo sé. Esta vez he necesitado más tiempo para hablar con mi príncipe sobre su vuelta al cole. Me he pasado horas sonsacándole para poder escribir a todos y cada uno de sus nuevos profesores una carta en su nombre.
Me consta que en el centro donde estudia tienen la costumbre de traspasar la información sobre los alumnos días antes de que comience la locura que supone la vuelta al cole, la rutina etcétera. Ellos ya me han citado y me han explicado los planes que tienen para este nuevo curso. En principio, suenan bien. Me han pedido los horarios extraescolares para adaptar lo deberes a su situación. La verdad es que me alegro, porque tengo una cosa clara: como se pasen, voy a ser yo la que se declare insumisa de deberes. Mi príncipe tiene derecho a jugar después de pasar ocho horas trabajando. ¿A quien le hace gracia llevarse el trabajo a casa después de una jornada de 8 horas? Bastante es que necesite meter horas extra para superar sus dificultades. Dejo este tema, seguro que trae cola en un futuro y regreso a la idea inicial: escribir en nombre de mi príncipe. Ya sabéis los que me seguís que labia no le falta, es muy capaz de contar lo que siente y lo que espera de este nuevo curso. Escribirlo es cosa mía.

Querid@s maestr@s:
Confieso que el pasado lunes estaba muy nervioso, tenía muchas ganas de ver a mis amigos, sobre todo a David y a Pablo, no sabía si estaban en mi clase o no.  En el coche me dolía la tripa, mi madre me dijo que eran nervios, mariposas en el estómago. Es la primera vez que me sentía así desde que empecé en este nuevo colegio. Ahora tengo amigos, antes no.  A David le debo todo. Cuando repetí y nadie me hablaba, él fue el primero en acercarse, él me quitó la pena. Estaba muy triste porque todos me preguntaban si había repetido y aunque yo decía que no me importaba, sí que me importaba mucho. Hoy estoy muy contento con mis amigos y he tenido suerte, todos los que yo pedí, al final, están en mi nueva clase.
Después un verano muy largo, ahora tengo que conocer a mis nuevos profes, y lo más importante, que vosotros me conozcáis a mí. Aparentemente soy muy abierto y locuaz, aunque en el fondo tengo mucha inseguridad, muchos miedos y necesito sentirme querido antes de abrirme. Necesito confiar en vosotros. No os sorprendáis si de pronto os suelto un abrazo y un te quiero. Siempre digo lo que siento. Soy muy sensible.  Lloro con facilidad cuando las cosas me duelen. Mi mamá dice que si estás triste, llorar es bueno porque con las lágrimas se va todo lo malo.
mividaconuntdah_14Profes os pido paciencia, soy un chico muy listo, pero me cuesta concentrarme.  Soy TDAH, me despisto con cualquier cosa y como tengo una imaginación desbordante puedo estar montando una batalla de naves espaciales mientras explicáis una lección. Necesito ver las cosas, si lo veo en imágenes aprendo mejor, sólo con palabras me pierdo. Para mantener la atención necesito que me seduzcan porque por mi cabeza pasan tantas cosas que salto de una a otra dejándolas todas sin terminar. Eso sí, como algo me interese soy un crack, porque soy muy obsesivo.
No controlo el tiempo, me cuesta organizarme, ya os habrán dicho que tengo problemas con la lectoescritura, cuando copio algo de la pizarra o tengo que escribir me agobio si me meten prisa o me dan poco tiempo. ¿Sabéis lo que me pasa? Que me enfado y el volcán que llevo dentro entra en erupción. No controlo el genio, me porto mal y me niego a trabajar. Soy muy impulsivo, no me paro a pensar en las consecuencias. Yo no quiero hacerlo, estoy aprendiendo a controlar mis reacciones. En realidad, lo que me pasa es que me doy cuenta de que voy más lento, que aprendo de una manera diferente y me siento mal porque me doy cuenta que no soy como los demás. Mamá dice que eso es bueno, que todos somos únicos y especiales. Yo no lo tengo muy claro. Me da vergüenza leer en alto. Lo sé, tengo que ganar a la vergüenza, estoy seguro que con vuestra ayuda lo conseguiré.
Mi asignatura favorita es siempre la del profesor al que más quiero. El año pasado eran Inglés y Educa (Educación Física). Lo de español (lengua) pues eso, que no es lo mío. Mamá confía en que todo cambiará. Yo no le digo nada, pero no me gusta.
Sé que tenéis muchos niños en clase y que convivir conmigo es duro porque nunca sé qué día voy a tener. Unos trabajo mucho y otros, no sé por qué, no hago nada y además no paro quieto. Yo no lo controlo, le he prometido a mamá que lo intentaré, pero ella y yo sabemos que digo las cosas y luego se me olvidan. ¿Sabéis que? Al final me meto a todo el mundo en el bolsillo, mi creatividad, mi capacidad de hablar, mi razonamiento y mi sensibilidad siempre os sorprenden.
Educa (gimnasia) me encanta, pero me disperso en la clase. Si vamos todos por orden de lista, me quedo el tercero por atrás y eso es el descontrol para una cabecita como la mía. La distancia entre el profesor y yo se convierte en un abismo. Por favor, en clase no me sentéis lejos, necesito sentirme controlado. Y ojo cuando voy en la fila, allí atrás no me entero de nada.
Ya sé que somos mayores y tenemos que ser responsables de nuestra agenda y de los libros, pero igual que pierdo las cosas, me pongo los calcetines, el jersey o la camiseta al revés sin darme cuenta, tened paciencia. Os agradeceré que me recordéis que meta la agenda y los libros en la cartera. Una orden cada vez, por favor, si me dais tres, cuando llega la última la primera ya se me ha olvidado. No soy vago, necesito escuchar las órdenes una por una, si es posible, mirándome a los ojos. Mamá eso lo aprendió pronto. Antes me decía, vístete, desayuna y lávate los dientes. Nunca le hacía caso. Al cabo del rato me encontraba en la cama jugando con mis dedos como si fueran marionetas. Ahora, vamos paso a paso y todo funciona mejor.
Os pido comprensión, que me acompañéis en la tarea de aprender y me ayudéis, porque yo quiero aprender, aunque parezca que no. No quiero ser un mimado, sólo que seáis justos con mis características.
“Todos somos genios, pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar a los árboles, vivirá pensando que es un inutil” Albert Einstein

8 Thoughts.

  1. Es un post muy duro y sensible a la vez. Me ha puesto los pelos de punta. Creo que cada persona anda y tiene su propio ritmo. Tienen mérito y toda mi simpatía, todos los colegios que, dentro de unos parámetros de la riqueza educativa, establecen dentro de su agenda un tiempo para atender y conocer a sus alumnos y los casos más específicos. La gratitud que tiene una familia o que debería tener hacia el colegio que han elegido para que ayude y complemente a nuestros hijos es incalculable.

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