Igualdad versus equidad

Sé que voy a provocar una polémica. Llevo muchos días dándole vueltas a las ventajas y desventajas del uniforme escolar y he llegado a la conclusión de que el uniforme convierte a todos los niños en una masa homogénea, en un todo en el que no se admiten las diferencias. Empiezo a ver las ventajas de dejar a los niños que sean ellos mismos, que escojan, que se manifiesten como lo que son, únicos e irrepetibles.
La culpa de este razonamiento la tiene mi príncipe, del que siempre aprendo algo. El último día de clase, en su colegio tienen la costumbre de hacer una pequeña ceremonia de entrega de notas en el auditorio, algo que a los niños les hace mucha ilusión porque saben que son los protagonistas y, cuando íbamos hacia el colegio, se me ocurrió decirle que era el último día de curso que se ponía el uniforme. Mi príncipe se calló, se quedó pensativo y al rato me pregunto:
-Mami, ¿tú en tu colegio tenías uniforme?
-No mi amor, yo nunca he llevado uniforme, aunque en mi cole, que es el de los primos ahora sí lo tengan.
-¡Vaya morro! Podíais ir todos los días en chándal.
-No, sólo cuando teníamos gimnasia, le contesté sonriendo.
-Teníamos que ir bien vestidos. Mientras conducía, no puede evitar acordarme del día en el que la profesora de matemáticas echó de clase a dos de los macizos por aparecer en pantalón corto y en camiseta de tirantes desvelando al mundo sus incipientes perfectas anatomías. Años más tarde, en uno de esos encuentros de antiguos alumnos, nos confesó que no le resultaba muy cómodo dar clase con semejantes anatomías al aire.
Sé que fui una privilegiada, en plena Transición mi colegio era de lo más avanzado, en el momento no fuimos capaces de darnos cuenta, pero con el óxido del tiempo y el paso de los años cada vez soy más consciente de la suerte que tuve. Pasé mi infancia y adolescencia en un pequeño colegio, era una cooperativa de jóvenes profesores dispuestos a cambiar el mundo y empezaron por implicarse en la educación. Nos enseñaron a pensar, a querer de aprender y a amar las letras (en mi caso). Yo quiero eso para mi príncipe.
Sólo dejaré un ejemplo. El profesor de Historia y Filosofía, llegaba todas las mañanas con una pila de libros y decía siempre lo mismo: la Universidad es un lugar de investigación y tenéis que empezar ya Aquí tenéis los libros (¡que fácil lo tendría ahora con Internet!) y el temario. Podéis empezar a trabajar. El día que le parecía entraba avisando: ‘lápiz y papel’. Así eran sus exámenes, una sorpresa, o lo llevabas todo al día o el penco estaba asegurado.
mividaconuntdah_7bisRecuerdo el colegio como un lugar en el que nos respetaban nuestra individualidad y nuestras aptitudes. Nos trataban con equidad no con igualdad. Aquí está el centro neurálgico de la historia. Yo nunca tuve problemas, en el colegio sabían que yo era muy buena en Lengua y Literatura y me exigían más. Tenía que leer más libros que mis compañeros si quería aspirar al sobresaliente. Por el contrario, en Matemáticas siempre he sido un tollo, estudiaba como una burra, pero un día me perdí y nunca me volví a encontrar, mis aprobados eran muy valorados también. Nunca sentí que nos trataban a todos por igual, no. Nos trataron siempre con equidad, dándonos a cada uno lo nuestro. Nunca escuché esa frase terrible: llega a los objetivos mínimos. Una frase que me martillea en la cabeza desde que mi príncipe inauguró primaria.
igualdad.equidadQueridos maestros y maestras (me encanta esa palabra) no somos iguales, nunca lo seremos y pretender que lo seamos no es ni será nunca justo. Ahora viene la discusión, esta búsqueda de la igualdad es culpa de las leyes que cambian con las legislaturas o es culpa de la formación. No lo sé, pero es una batalla muy cansina. Puedo poner un ejemplo. Como ya he dicho por aquí, mi príncipe repitió segundo porque leía mal y escribía peor (comiéndose vocales, sin separar palabras, en fin…) En la primera semana de clase y nos reunieron a los padres para contarnos los objetivos del curso. Yo me senté en la mesa de mi niño y saqué una libreta del cajón. No tengo palabras para describir lo que sentí al ver semejante desastre. Podría subir una foto, pero por respeto no lo haré. Se trataba de una libreta cuadriculada sin pautas donde mi pobre príncipe había escrito perdiendo la línea, cayéndose hacia el inframundo, con letras mayúsculas y minúsculas mezcladas… Confieso que se me saltaron las lágrimas, de esas veces que sabes que si empiezas a llorar no vas a parar. Aguanté como una jabata y no pude presentarme a la profesora de Lengua, hice mutis por el foro en cuanto acabó el discurso.
Días más tarde pedí una tutoría y le expliqué (algo que pensaba ya le habrían dicho sus compañeros PT) los motivos de la repetición. Le pedí por favor que le cambiara la libreta a una pautada y cual fue mi sorpresa cuando me dijo que se la había puesto para que fuera igual que todos, que como era el nuevo pues no quería hacer diferencias. ¡Ahí queda eso!
¿Cómo se me quedó la cara? Inexplicablemente saqué el rejo navarro y le metí una puya que quizá debiera haber sido más cariñosa.
-Que no es igual que todos, que no escribe bien y con la libreta sin pauta se va a sentir fatal. Mi príncipe es consciente de sus limitaciones y cuando ve que no puede desgraciadamente se cierra en banda y tira la toalla (otra batalla que está trabajado con su psicóloga). Lo del amor propio no está en su lenguaje. Él si no puede hacer algo se coge el canasto de las chufas y se rebota. No hay más, ni menos, porque resulta muy desesperante.
-Déjame que lo intente, de verdad que sé lo que hago, me dijo
Como era de esperar, al mes volvió a la libreta pautada. ¿Qué tiene que ver todo esto con el uniforme? Muy sencillo. He llegado a la conclusión de que el uniforme manda una especie de publicidad subliminal que te lleva inconscientemente a tratar a los niños y niñas como un conglomerado. Todos iguales alejándonos cada vez más de la equidad. Lo sé, evita tonterías como las ‘marquitis’, evita quebraderos de cabeza mañaneros, pero tras colocar los pros y los contras en una balanza, igual que a mí me respetaron mis ritmos de aprendizaje y mi individualidad me gustaría que se la respetaran a nuestros hijos. La polémica está servida.

8 Thoughts.

  1. Hola mi querida Mila!!!!! Sabias que ibas a provocar un incendio y así es, sigo con atención tus reflexiones, comparto contigo muchas de tus opiniones y me solidarizó igualmente en tu lucha diaria contra todxs o contra casi todxs.
    Nos conocemos de sobra, quizás demasiado y veo que tienes un recuerdo increíble de tus años de colegio, aquella E.G.B y aquel B.U.P con el que nos adiestraron y el entorno idílico de un colegio familiar, pequeñito donde todxs nos conocíamos y en el que yo trataba de buscar mi camino, no quiero usar tus recuerdos para ir contra nadie pero en mi memoria queda aquel 16 de Marzo de 1987, fecha en la que esos profesores simpáticos y progresistas decidieron tratarme con total ausencia de equidad y joderme la vida con solo 14 años, desde ese día que deje de ser apto para este colegio tan modélico que vende la cultura y el conocimiento como producto al peso, tanto de literatura a tanto la hora igual a tanto por año, desde aquella tarde en la que acabe en un internado de corte carcelario, no he vuelto a ser la misma persona, no volví a vivir en mi hogar familiar y un sin fin de memorias de dudoso gusto se acumularon en mis recuerdos. Todo eso se lo debo a los “profesores progresistas y majetes” con los que a ti te fue tan bien.
    Que te quiero expresar con todo esto? Pues que lo que estas viviendo con tu príncipe me suena mucho y muy de cerca, que ya sabes lo que pienso del tdah y lo que hay a su alrededor, que el problema, como sabemos esta en la diferencia y los miedos ignorantes que esta genera, que aquí está tu hermano para lo que haga falta pero no olvides que ese colegio a mi me jodió la vida igual que a tu principe se la están jodiendo otros.
    Espero que mi sobrino no tenga que pasar ni por la mitad de la mitad de lo que yo pase (tambien mi madre y eso si me cuesta perdonarlo) cuando me dijeron: fuera de aquí, después de llevar toda la vida dentro y sin conocer otra cosa, y todo por ser un poquito diferente, como tu principe.
    A día de hoy, como sabrás, sigo pagando las consecuencias de aquel día en que jugaron con mi futuro, por favor que nadie desparrame el futuro de mi “sobri”.
    Un besazo a los dos!!!!!

    • Querido Igor, por supuesto cuando hablo del colegio hablo también de mis recuerdos que no tienen porque coincidir con los de los demás. Entre tú y yo hay siete cursos de diferencia, por supuesto, el colegio creció y aquellos primeros ideales supongo que se diluyeron en la expansión. No lo sé. Sigo pensando que fui una privilegiad, en COU éramos 7 de letras y 5 de ciencias. No creo que eso durase mucho tiempo porque los colegios además de educar son empresas, y el fin de toda, toda empresa es el ánimo de lucro (esto lo he aprendió en el Máster ese que parece que me ha aportado valor pero no puertas para trabajar). En 1987 yo estaba en Pamplona estudiando periodismo, no sé lo que pasó. No puedo opinar, lo que sí sé es que tú siempre has sido especial, como mi príncipe. También te diré que todas las experiencias de la vida nos forman como personas y que resulta muy fácil echarle la culpa a los demás de nuestros males. Todos somos responsables de nuestras decisiones y de sus consecuencias y, lo más importante, las duras experiencias te tiene que hacer aprender, no es una solución lamentarte y decir que te jodieron la vida. Tropiezas con una piedra, te levantas y siguen caminando. La resiliencia es la capacidad de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas y es ahí donde debemos construir nuestra vida. No te lamentes ni te quedes estancado en el pasado, levántate y sigue caminado, tienes mucho por lo que luchar. Un beso grande y gracias por leerme.

  2. Y no es posible que el uniforme haga que no vean entre ellos diferencias al ir uno de “marcas” y otro de C&A?
    Que no haya el problema del qué le pongo….
    Por cierto, en tu cole, que era el mío
    , yo llevaba pantalón gris y jersey rojo, tu falda gris a cuadros de peto. Quieres el documento gráfico?

    • Efectivamente, querido hermano cuando yo estaba en 3º de EGB y tu en 2º tuvimos uniforme, pero fue un año en el que los padres y los alumnos se revelaron y al año siguiente dejamos de tenerlo. Además creo recordar que aquel director que impuso el uniforme y que nos mandaba a las niñas a un patio y a los niños a otro (en plena Dictadura) duró un año y después de aquello nació la cooperativa del Maravillas con unos cuantos profesores. Es cuando el colegio cambió. Claro que me acuerdo de ese uniforme. Respecto a lo que dices que las marcas y el quebradero de cabeza, lo digo en el post, que puede evitar quebraderos de cabeza, pero que al poner pros y contras en mi balanza, perosonalmente me inclino por el NO al uniforme. Es más, creo que evita quebraderos de cabeza a los padres pero la ‘marquitis’ se refleja en el material escolar, los estuches, los zapatos incluso en las zapatillas de deporte. Los niños siempre buscan un elemento que les diferencie. Es mi humilde opinión. Gracias por darme tu tiempo. Un beso grande.

  3. Yo nunca tuve uniforme, pero dado el desorden actual de tantas cosas, yo veo en el uniforme cierta disciplina, cierto orden de comportamiento y ciertas pautas de decoro en la presentación ante los demás, ahora lo veo más adecuado que antes, quizás antes se era más adecuado en los ambientes que compartíamos todos, ahora hemos flexibilizado tanto la expresión de nuestra identidad que nos podemos encontrar todo, y todo no es adecuado, correcto y cómodo para otros que comparten el mismo escenario.
    Por qué un profesor debe andar pendiente de la indumentaria inspropiada o inadecuada dentro del escenario escolar? Por qué la permisividad para con el mismo de alumnos o familias más relajadas con la indumentaria la debe padecer el profesor?
    Yo ahora veo adecuado el uniforme, quita y deja fuera aspectos que no deben distraer el hacer del docente.
    Modesta opinión sin entrar en el fondo de tu profunda reflexión sobre el sistema, me quedo en la forma sin entrar en el fondo, hoy no doy para mas. Besos

  4. Completamente de acuerdo contigo en que a los niños se los trata en el cole como a una masa vociferante. Me hubiera encantado ir a un colegio como el que tú tuviste la suerte de disfrutar. Las monjas a las que yo iba no sabían nada de capacidades diferentes. Eso sí, todas íbamos de azul y blanco. Así era la vida…
    Besos!
    E.

  5. My dearest friend, speechless… did not understand everything, but what I did have no words …just to congratulate you for your son … our Gon… tears come to my eyes just to imagine how the bad times he has had in class…. I love him dearly and I can assure you that in my classes he doesn´t have an uniform..he is himself… don´t give up…. I went.. still going to an even worse situation with my son…. we are parents who have to make the difference… admire so much your work and please know that I am here for him… for both of you… love you….frank

    • Hello Frank, my dearest teacher, thank you for your lovely words. I know what kind of mountains you have been climbing with your son. You have all my admiration. Mines are very easy if I compare to yours. Thank you for loving my son, he loves you so much and I feel happy for that. Sorry for my english, you are my teacher too and for me it’s too dificult to write about me, because I wish I could do it better. I have thougts witch are very dificult to say in a good english. I am a writer and when I try to write in English, always, I try to say the same things that I use to say in spanish. This is not posible, I’m not bilingual. Say Thank you to your wife for translate my post. XXXX

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