El cambio educativo debe arrancar en las trincheras

“Mientras no cambie lo que sucede en la aulas, aquí no cambiará nada”.  Así de tajante se mostró José Antonio Marina en la conferencia que ofreció el pasado martes 9 de febrero en la sede de la Fundación Ciudadanía y Valores (FUNCIVA), coorganizada por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). El filósofo, escritor y pedagogo responsable del ‘Libro Blanco de la Función Docente’ no pudo ser más claro frente a una veintena de especialistas en educación: “Sabemos y tenemos las armas para cambiar la Educación en este país, pero no soy optimista. Creo que no vamos a llevar a la práctica la reforma necesaria. La culpa será de los políticos, nuestra y de la sociedad. Hasta que la Educación no se convierta en la primera preocupación de los españoles en las encuestas del CIS, no habrá nada que hacer. Mejorar la Educación no intranquiliza, no creemos que influya en nuestro estilo de vida. La educación sólo preocupa a los padres”.

Allí estaba yo, sintiéndome una infiltrada, rodeada de grandes expertos en Educación, escuchando a una de las personas que más admiro en este campo en España. Allí estaba, con todos los sentidos a flor de piel, atenta a la palabras del maestro de maestros y absorbiéndolo todo. Fue todo un privilegio asistir y por eso quiero compartirlo con todos los que estáis ahí, al otro lado de la pantalla, con los que me escucháis siempre.

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José Antonio Marina y Alberto Ruiz-Galardón.

El responsable del último libro que me he leído, ‘Despertad al diplodocus’, confesó sus dudas, pero también nos desveló como se encuentra la Educación en nuestro país y lo que él implementaría para poder cambiarla. De hecho, él está seguro de que siguiendo unas cuantas pautas todo podría cambiar. “El problema de la Educación en España ha sido de gestión y espero que este rato sirva par algo”, bromeó. “Tenemos un sistema educativo mediocre, estancado, sí, pero no tan malo como se dice. Yo planteo a los políticos un objetivo 5-5-5 para aumentar el prestigio de nuestra Educación y alcanzar el alto rendimiento en cinco años. Ahora bien, hay que llegar a las aulas, porque lo que no sucede en las aulas no existe desde el punto de vista educativo”.

¡Por fin alguien que es consciente de que tanto cambio de ley y tanto cambio de normas no sirve para nada si no alcanza las aulas!

Para conseguir el cambio, Marina defendió la necesidad de que se cumplan cinco objetivos educativos, además de subir la inversión a un 5% del PIB. “Es viable, puesto que lo hemos tenido más alto”, matizó.

Con ese dato, Marina aseguró que es posible reducir el fracaso escolar al 10%, subir 35 puntos en la evaluación PISA, aumentar el número de alumnos excelentes y disminuir la distancia entre los mejores y los peores, “que es donde se da la mejora educativa”, favorecer y tratar bien a los alumnos con necesidades especiales y, por último aunque no menos importante, introducir dentro del currículo lo que es verdaderamente importante (no podemos tener a los profesores a matacaballo a ver si llegan al final del programa). “Vengo de las trincheras y es justo ahí donde nos la jugamos. Ya es hora de ver qué habilidades del siglo XXI debemos incluir en la Educación”.

El fundador de la Universidad de Padres tiene muy clara la repercusión económica que tiene una buen inversión en Educación. “Es la que mayor ROI (retorno de la inversión) tiene en un país”.

Con todos estos planes, Marina pretende generar talento en Educación, “un termino del que se habla mucho en management, pero que nadie parece que se ha preocupado por definir”. Para el pedagogo, el talento es el buen uso que se hace de la inteligencia. “Para desarrollar el talento tenemos que apostar por la educación”. Mientras le escuchaba me vino a la memoria el vídeo de las cartas del póquer.

“Si juegas bien las cartas que tienes puedes cambiar las cartas que has recibido”. En este momento no pude evitar el sentirme orgullosa de mi príncipe por todo lo que ha conseguido en estos casi tres años de batalla. Lo sé, llegarán baches, pero dejadme disfrutar del momento. Con sus cartas está consiguiendo grandes cosas.

El maestro de maestros explicó qué se podía hacer y también cómo debería arrancar el cambio. “Necesitamos movilizar a docentes, directores, inspectores, familias y municipios. El cambio debe empezar por los centros educativos y además deben ser los actuales docentes los que lo lleven a cabo. No podemos esperar que las nuevas generaciones de profesores traigan ideas nuevas. la experiencia educativa española y extranjera que tenemos nos permite afirmar que si el claustro quiere y la administración lo apoya un centro educativo puede alcanzar la excelencia en un plazo de tres años”. ¡Que nadie se alarme! Al hablar de la excelencia se refería a sacar lo mejor de cada alumno, respetando su singularidad. Por lo menos, así lo entendí yo. Se trata de buscar una escuela equitativa que no igualitaria. Dar a cada uno lo que necesita.

Todo esto, blanco sobre negro se convierte en el sueño de cualquier educador de vocación (que hay de todo en la viña).

“Estamos en un momento crítico en el que tenemos que hacer muchas cosas. No tenemos que inventarlas, conocemos los pasos necesarios y sólo tenemos que implementar lo que ya sabemos. El nuevo Gobierno, según su orientación, puede sentir la tentación de mantener la LOMCE o de hacer una nueva ley. Ambas soluciones son malas. La solución sensata es comprometerse a elaborar en seis meses un Pacto Educativo y ponerse a continuación a elaborar una ley técnicamente buena, socialmente justa, útil para nuestros alumnos y para la sociedad”.

Como he dicho fue todo un privilegio pero, a todos estos planes, yo añadiría algo que preocupa en mi casa y en miles de hogares más. Por favor, no se olviden de las necesidades especiales, del TDAH y de las altas capacidades. Así se lo manifesté personalmente a Marina. Lo tiene en mente, lo sé, porque me contestó que si se refuerzan los equipos de PT en las escuelas esto se verá mejorado irremediablemente.

Con todos mis respetos, sólo le pondría un pero. Según todos los estudios, la incidencia del TDAH es de un 5 a un 7%, no de un 2% como él apuntó refiriéndose a los que necesitan medicación. Tampoco estoy de acuerdo en que tengamos que tener cuidado porque cuando el alumno oye tres veces eso del TDAH se agarra a él como un clavo ardiendo para utilizarlo como excusa. “No, yo como tengo TDAH…” Haberlos haylos, seguro, pero no generalicemos.

Maestro, no es así, son niños que sufren y sufren mucho porque son conscientes de sus diferencias, pero tienen tantas bondades que, hoy por hoy, no cambiaría mi pequeño TDAH por nada.

Respecto al resto de “invitados”, a la persona que dijo (no sé quien fue): “así se les etiqueta” refiriéndose a un tratamiento especial en clase, sólo le digo desde el fondo de mi corazón lo que allí no fui capaz de decir por no crear polémica. Asumámoslo, son diferentes, necesitan apoyos para seguir esta locura de currículo actual. Si para usted eso es etiquetarlos, le diré, con todo el respeto del mundo, que mi príncipe, a sus 9 años, es absolutamente consciente de lo que le pasa. Mucho peor era cuando se sentía más tonto que los demás por no poder seguir el ritmo, cuando no quería leer en alto porque se daba cuenta de que lo hacía peor que los demás, cuando tiraba los lápices porque no sabía escribir. Él sabe que su cerebro funciona de manera diferente, ni mejor ni peor, de hecho, le aseguro que es muy inteligente. Él tiene muy claro que somos únicos y especiales, que podemos hacer todo lo que nos propongamos con esfuerzo, cariño y con mucha paciencia. Si eso es etiquetar, pues etiquetémonos todos, no hay un ser igual a otro.

14 Thoughts.

      • Buenas noches Milagros, soy Isabel acabo de conocer un poquito de tu historia a través del Post de José Iribas, que alegría conocerte, soy Isabel, analfabeta informática, pero soy mamá de tres niños mi mayor logro el mayor José Luis diagnosticado de déficit de atención desde 6 de primaria ya estamos en 2º de la ESO, cómo te entiendo y a las mamás que han escrito lo que he podido leer, me separé de su padre este verano..y feliz de haberte encontrado, ya me dirás cómo seguirte y así poder compartir lo que supone el día a día cómo tu dices de nuestra vida con nuestros pequeños grandes héroes.
        Un besote muy grande.
        Isabel.

        • Hola Isabel, perdona el retraso, como he escrito por ahí arriba, he estado con una bronquitis aguda. Ya vamos mejor. Me puedes seguir registrándote en el blog y así te llegaran todas las entradas. Y si no, puedo yo incluirte en mi grupo de envío del blog y así te llegará cada vez que suba un post. Mil gracias por estar ahí y mucho ánimo con tu príncipe.

  1. Querida amiga, gracias por el comentario. Como expliqué, uno de los objetivos 5-5-5 es precisamente la atención a los niños y adolescentes con necesidades especiales. Los datos nos indican que es un asunto prioritario. No creo haber dicho que los niños TDAH acaban esgrimiendo s dificultad como una excusa. Lo que dije, o al menos quise decir, es que siempre que sea posible la ayuda a los niños con problemas debe hacerse dentro del Centro, que es su entorno habitual, porque cuando se le saca para llevarlo a una consulta externa pueden aducir que son “especiales” porque están en tratamiento.

    • No sé como arrancar. Me siento tan honrada de ver su firma por mi casa cibernética que no encuentro las palabras justas para mantener una conversación. Efectivamente fue así, tiene razón. Usted lucha por conseguir una ayuda para los niños con necesidades especiales desde el centro. Sería magnífico, pero conociendo las necesidades que tenemos en casa, no sé si sería del todo suficiente. Mi príncipe necesita ayuda, pero sé que hay problemas mucho más graves y me siento un pelín reacia a creer que sea suficiente. Voy a llevar el asunto a mi terreno, que es el que conozco. Mi hijo está en un colegio de Las Rozas que tiene un equipo de PT muy preparado, tiene apoyo pedagógico, apoyo en Lengua y Matemáticas. No es suficiente. Así que en casa tiene dos días una pedagoga con la que trabaja sus problemas de lectoescritura y una vez a la semana asiste a una sesión con su psicóloga. Como usted apunta, con las cartas que le han tocado (a mí me gusta decir que son los colores con los que tenemos que pintar nuestra vida), su esfuerzo y mi paciencia (que no siempre es la que debiera) ha llegado a 3º de primaria (repitiendo 2º) y, hoy por hoy, se siente parte del grupo y hasta me atrevo a decir que es feliz en el colegio. Eso es mucho. Nos ha costado más de dos años de sufrimiento llegar al entrar en el camino. Intuyo que estamos en ello. En fin, me dejo de enrollar, él está tratado fuera (porque no hay mas remedio) y es consciente de todo. La primera vez que intentó achacar sus problemas o su falta de esfuerzo al TDAH tuvimos una ‘bonita’ conversación. Nunca más. Lo que quiero decir, es que desgraciadamente necesitan tratamiento externo, a pesar de contar con un super equipo de PT. Los padres tenemos mucha culpa de ciertas reacciones de los niños. Como de tantas cosas. Queremos niños perfectos, pequeños pitagorines, estamos siempre comparando y no les dejamos ni ser niños, ni evolucionar a su ritmo. Como usted dice, el cambio educativo hay que hacerlo desde las trincheras y en las trincheras también estamos los padres. Muchas veces pensando en el futuro del niño y no en su presente. Mil gracias por regalarme su tiempo, que intuyo no es mucho. Como le dije, escribo desde el corazón y sus palabras me han llegado al corazón.

  2. Buenas tardes Milagros ,José Antonio,y todos aquellos que comparten este espacio.
    Soy madre de cuatro hijos.Una d 1°d Bachiller,mellizos d 3°de la Eso y otro de 6°primaria.La mayor y uno de los mellizos medicados para y por el TDAH.
    Como compartía Milagros,la lucha de los padres y niños que vivimos esta realidad se extiende fuera del colegio.Son niños que necesitan muchos apoyos,diferentes para cada uno,y estos apoyos deben ser mantenidos y aumentados con el tiempo;obligatorios para prevenir fracasos escolares y conductas inadaptadas socialmente.Como cualquiera puede imaginar,esto supone un coste económico para una familia media muy elevado y el tener que renunciar a ello supone un coste mayor para dicha familia ,el chic@ y la sociedad,puesto que exponemos a todos a la pérdida de recursos humanos e incluso a conductas de riesgo social.
    Por eso me parece necesario que se invierta en los colegios ,en profesionales que detecten,acompañen y apuesten por estos chavales,pero a su vez necesario q se subvencione de alguna forma a las familias que luchan con estas realidades,con todo su corazón, con su formación, con su economía a pesar del desgaste emocional ,familiar y social que ello supone
    Sabemos que hay otras realidades, duras también, pero por favor no se olviden de la nuestra.
    Otra cosa,y con esto termino.
    El tema de las “etiquetas”.Cierto que hay de todo. Pero en su gran mayoría se puede afirmar que ni los padres,ni los hijos las usamos en nuestro día a día. Sabemos que nuestro esfuerzo está en luchar en cada batalla ,con el fin de acabar ganando la guerra.No sólo no “nos dormimos en los laureles”sino que ni tener s tiempo no de echar una “cabezadita”porque en este ritmo infernal nadie nos espera.
    Un saludo

    • Elena, cuando leo experiencias como la tuya de familias numerosas, me da cierto apuro hablar de mi caso con un hijo único. El señor Marina en su proyecto 5-5-5 lucha por una mejora de los equipos e PT en los colegios, cosa que por lo menos pondría nombre a todos los problemas y seguro que sería de gran ayuda. Siento recelar de que eso fuera suficiente, ya me gustaría. En mi caso hace dos años decidí acogerme a unas bajas incentivadas en el el periódico en el que trabajaba. Entre la situación de la empresa, la mía personal fue el empujón definitivo para lanzarme al abismo. Mi hijo me necesitaba, en casa sólo somos dos y durante estos dos años he invertido todos mis recursos en él. Esta es mi realidad. Ya no tengo paro y mis ahorros tiemblan porque se acercan a los números rojos peligrosamente. Estoy, como la economía de este país, a punto del crack. Soy una periodista con experiencia, gran porfolio y con un MBA que hice el primer año de mi paro. En estos dos años he trabajado dos meses y porque me han recomendado amigos. Para el universo laboral no existo, tengo 50 años y parece que creen que he agotado mi vida laboral. Pues ante esto también me rebelo, volveré a trabajar de lo que sea, más que nada porque tengo una carga familiar que me da la vida y la fuerza. No pierdo ni la sonrisa, ni la esperanza. Si pudiera volver atrás, lo volvería a repetir todo. Todo salvo el MBA, que me ha reciclado, me ha aportado conocimiento y valor personal, pero no profesional. Cargar el C.V. de conocimiento hoy no parece una opción inteligente. Llegará el día que las empresas se den cuenta que los jóvenes sí, pero la experiencia también. Mientras tanto, lucho por acompañar a mi hijo en su crecimiento, procuro estar siempre ahí y espero decirle adiós con orgullo cuando decida salir del nido. Elena, desde que el TDAH está recogido en la LOMCE, hay ayudas. El ministerio tiene una beca para niños con necesidades especiales y entran los niños y niñas con TDAH. A mi me pasó el enlace la PT responsable de mi hijo cuando salieron las convocatorias. Por eso digo que sé que aunque me parezca que el currículo sea una locura (algo que viene dado por el Ministerio), el equipo de PT del Gredos Las Rozas es formidable. Cuando empiece el curso estate atenta. De todos modos, se hace de manera on line, así que ya colgaré yo el enlace cuando salga. Siento el rollo, pero me pillas en un día complicado. Un beso y mucho ánimo con tus cuatro príncipes.

  3. Hola corazón. Soy mamá de tres hijos, la pequeña con tdha diagnosticada desde muy pequeñita, quiero transmitirte ánimos en este camino tan desesperante a veces por las barreras y desconocimiento al que nos enfrentamos y tan gratificante al mismo tiempo por el placer de crecer junto a estos encantadores niños. El esfuerzo tiene siempre recompensa, no tiremos nunca la toalla, de ellos se aprende mucho, la vida son más cosas que un colegio, los educadores ,gracias a gente como tú, van conociendo como son nuestros hijos aunque no tan deprisa como quisiéramos y esto va por buen camino, ya verás. Un beso a todos los que estáis luchando por ellos.

    • Gracias por estar ahí. La verdad es que este blog me ha servido para compartir y para no sentirme sola y también para ayudar a gente que lo pasa tan mal como yo lo he pasado. Hoy por hoy vivimos un momento dulce. Con fuerza para saltar la próxima piedra que encontremos en el camino. Un beso grande.

  4. Aunque mi comentario no esté conectado directamente con el hilo desarrollado por Milagros, dado que este es un espacio para hablar y comentar nuestras respectivas experiencias con el TDA -mi compañera concretamente-, me parece conveniente traer aquí una circunstancia que hace algún tiempo descubrí y que no se produjo desafortunadamente en mi caso personal en mi relación con mi compañera. En honor a la verdad, ella no conocía esa circunstancia, pero….

    Probablemente, no encaje, como decía anteriormente, con el hilo pero el TDA te somete a unas pruebas tan extraordinarias que descubres aspectos del problema que te trasladan a reflexiones de tipo moral.

    He aquí la cuestión: Una vez se está seguro de haber entablado una relación formal de carácter sentimental con una persona, ¿Es una obligación moral -en mayor o menor grado- que el miembro afectado de TDA, pensando en las fuertes repercusiones que sobre el otro miembro de la pareja el asunto puede tener, es un criterio de honestidad e integridad con dicha pareja informarle de la presencia del TDA -indudablemente su presencia representa dificultades añadidas al siempre complicado mundo de la pareja-? Yo entiendo que sí.

    Moralmente, siempre que exista esa dimensión auténtica de afecto con tu pareja, creo que es imprescindible. ¿Es moralmente reprobable privar a tu pareja del conocimiento de esa importante circunstancia en razón de que se actúe egoístamente para mantenerlo a nuestro lado? ¿Es reprobable?

    Nuevamente, de acuerdo a mi experiencia, entiendo que en mayor o menor medida sí es reprobable.

    Me parecen preguntas de importante calado, sobre todo por las consecuencias que ello puede tener en la persona que amamos. No todos estamos preparados humanamente para esa prueba de fuego en la que no existe un lazo perdurable, irrompible, la mayoría de las veces, como el que se crea entre madre e hijo. Las relaciones de pareja tienen, como todos sabemos el carácter de extinguibles, en razón de cómo se llevan las cosas entre los miembros de la pareja y el TDA inevitablemente las tensionan. ¿Algún compañero/a en esta circunstancia?

    ¿Se debe informar honestamente a la pareja?…..

    • Antonio, lo primero, perdona que no te haya contestado antes, pero una bronquitis aguda me ha tenido alejada del ordenador. Leo tu comentario y sinceramente no sé que decirte. Yo siempre he sido partidaria de la sinceridad ante todo, pero puede que lo que a mi me funcione a otros no.Estoy convencida de que el padre de mi príncipe es también TDAH sin diagnosticar, por supuesto. La convivencia siempre es muy complicada y yo sólo puedo decirte que si algo he aprendido es que nadie es insustituible y nada es eterno, sobre todo, si las cosas empiezan apoyadas en mentiras o cosas ocultas. Yo creo que si quieres que algo funcione no debes ocultar cosas. Es complicado entender a un TDAH y si encima te lo oculta, estoy convencida de que se tiene que convertir en una tarea insoportable. Un beso grande.

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