‘Todo lo relacionado con el TDAH me duele’

Paula, una adolescente que puede con todo

Lo sé, estoy perdida. A medida que profundizo en el universo del TDAH no sé si me lío o me deslío. Una larga ausencia, lo sé. No es nada positivo para mantener vivo un blog, lo sé. Confieso que antes de mantener viva esta comunidad que he creado a través de la pantalla de mi ordenador, es absolutamente necesario que organice mi vida, la real, la única que tengo. Estoy absolutamente enfrascada en la vuelta al mercado laboral, de ahí mi ausencia. Me niego, me retuerzo y me rebelo a dejar de luchar. Me niego a pensar que con mi edad no hay un sitio para mí. En ello estoy, sé que lo conseguiré.

Además, mi vida con mi TDAH parece, de momento, un mar en calma. Es como si nos hubiéramos acoplado. Quedan cosas por pulir (en otro post), quedan metas por alcanzar y, sobre todo, queda mucha gente a la que ayudar (en otro también).

De momento, después de mis entrevistas con dos de los grandes, Isabel Orjales y César Soutullo, os dejo una tercera parte de la historia del TDAH¿Cómo se siente una adolescente?

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Paula es una adolescente que llegó a mi vida por casualidad. A través del blog. Su comentario cibernético me llegó al corazón y le escribí un mail privado. Hemos hablado mucho. Como hablan hoy los jóvenes (y no tan jóvenes), por el ‘santo’ whatsapp. Paula es hoy una adolescente alegre, que ayer fue una niña triste. Recuerda la Primaria con horror, le cuesta hablar de ello. El paso del tiempo y su capacidad de resiliencia la han convertido en una maravillosa joven que sueña con terminar el Bachiller de Arte y llegar a profesora de plástica o a especialista en moda. Me atrevo a ser egoísta y preferiría que llegara a ser maestra. ¡Qué gran palabra! Solo quien conoce el sufrimiento puede pelear con él.

Os dejo su blog en este enlace y su corazón en esta entrevista, tal y como ella lo ha enviado.

– ¿Qué medicación estás tomando? ¿Te la han cambiado muchas veces?

– Ahora mismo, dos de concerta por las mañanas, 18 mg  y 54 mg , y rubifén de 20 mg, por las tardes. La primera que tomé fue medikinet y luego sólo una de concerta 54 mg. Con la última, he notado mucho el cambio con respecto a las otras.

– ¿Desde cuándo sabes que tienes TDAH?

– Me diagnosticaron a los 9 años, en 4º de primaria.

– ¿Cuándo fuiste consciente de ello?

– Yo creo que antes del diagnóstico. No creo que sea necesario saber de TDAH para ser consciente cuando algo te cuesta.

– ¿Cómo te sentías en clase?

– En clase, nunca estuve bien. Siempre he sido la típica despistada, que no hacía cosas ‘por qué no le daba la gana’, me decían que era ‘muy vaga’ y eran incontables las veces que iba al baño para ‘pasear y perder clase’. Siempre supe que era diferente, para mi gusto no es necesario tener un diagnóstico de nada para saber que eres diferente. Uno lo nota, por su parte y por la de los demás.

– ¿Has tenido alguna tipo de apoyo por parte del colegio?

– En primaria, no. No quiero culpar mucho a los profesores, prefiero pensar que la falta de información y la situación no favorecían. Ahora, en la ESO, si he tenido muchísimo más apoyo.

– ¿Tienes además de la medicación otro tipo de ayudas?

– Sí, un psicólogo y una profesora en casa.

– ¿Cómo recuerdas la primaria?

– Bastante mal la verdad, prefiero no pensarlo. Creo que todo pasa por algo. Ahora soy como soy seguramente gracias a esas experiencias.

– ¿Alguna anécdota con tus compañeros ?

– No demasiadas. Alguna excursión bonita, quizás, pero nada más.

– ¿Quería decir si has sufrido acosos escolar? Si es así explícame como lo viviste.

– Ese ha sido mi mayor problema, creo yo. Me insultaban por muchas cosas. Por ser grande, por no enterarme… No sé por qué, pero estuve mucho tiempo sin decir nada y eso sólo lo empeoraba. Las profesoras no lo veían, eso quiero pensar. En asuntos como el acoso escolar o cortas por lo sano o se va haciendo una bola. En la ESO, por fin hablé. Todo empezó a mejorar. Tardó, costó y fue un proceso muy duro, pero valió la pena. He aprendido a contestar, a decir que no y, sobretodo, he aprendido que pedir ayuda, no es ‘chivarse’.

– ¿Tenías amigas?

– No, me duele escribirlo y decirlo, pero no. Creo que no he ido más de dos veces a algún cumpleaños. A día de hoy, no tengo ningún trauma. Si no quisieron, peor para ellos.

– ¿Los profesores te entendían?

– En primaria, jamás. No sé si era por falta de información o por falta de ganas, pero no. En el instituto, sí. Tengo unos profesores excepcionales en su inmensa mayoría.

– ¿Qué crees que te aporta tener TDAH?

– Vivo muy intensamente todo, lo bueno y lo malo. Lo que me gusta, me encanta.

– Ahora que estás en la ESO, ¿has tenido problemas para incorporarte?

– Alguno sí, pero muchos menos.

– ¿Cómo es un día a día para ti?

– Voy al colegio, llego sobre las 3 (menos los lunes que llego a las 5), descanso un rato haciendo cosas que me gustan, y me pongo a estudiar. Tres días entre semana tengo pasantía y alguna semana psicólogo.

– ¿Tienes adaptación en el colegio?

– Sí, creo que se llama ‘no significativa’. Me dan más tiempo y me estructuran los exámenes.

– ¿Qué quieres estudiar?

– El curso que viene, empiezo Bachillerato de Artes. Quiero ser diseñadora de moda y profesora de plástica de instituto.

– ¿Por qué me dices que todo lo relacionado con el TDAH te duele?

– Cada día menos, eso es así, pero me duele. Cuando eres diferente, no lo sueles llevar bien. Soy una chica muy grande y alta, y el TDAH es otra de las cosas que me hacen diferente. Se  trata de aceptarse a uno mismo. Si soy alta, pues soy alta; si soy grande, pues soy grande, y si tengo TDAH; pues tengo TDAH. Habrá que trabajar y mejorarlo dentro de lo que cabe. Me esfuerzo mucho en saber cómo soy, en conocerme.

4 Thoughts.

  1. HOLA. TENGO UN HIJO CON TDAH EN PLENA ADOLESCENCIA QUE ESTÁ MUY ENCERRADO EN SI MISMO. GRACIAS POR ABRIRME UNA VENTANITA A LOS PENSAMIENTOS QUE PASAN POR ESA CABEZA Y DARME UN BALON DE OXIGENO CON ESTE BLOG . UN SALUDO

    • Muchas gracias. Perdona que no te hay respondido antes, pero no sé que ha pasado que no me llegan las notificaciones al correo. Me alegro de que por lo menos te haya servido de desahogo. Un beso grande.

  2. Hola! Te he echado de menos este tiempo, me ayuda leerte, tengo un hijo con deficit de atención que esta en segundo de primaria y esta segunda evaluación nos está costando mucho, le cuesta mucho centrarse solo quiere estar jugando y cuando hace los examenes los hace rapido para acabarlos pronto, esperamos con muchas ganas las vacaciones de Semana Santa, los dos necesitamos vacaciones.
    Somos muchos los que te leemos y encontramos un rayito de esperanza al leerte.
    Un beso.

    • Hola, perdona el retraso. No he olvidado el blog, pero entre que me hachearon y perdí entradas y que no estamos pasando nuestro mejor momento, me cuesta ponerme a escribir. Prometo retomarlo lo más pronto posible. Mil gracias por estar al otro lado de la pantalla. Si me sigues seguro que te llegará un aviso, si no espero escribir esta semana. Me lo he propuesto.

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